Copier

Una copier es un producto indispensable en cualquier pequeña o gran oficina. La avalancha de modelos y características entre los que se puede elegir dificultan la elección para los que no tienen los conocimientos técnicos necesarios. Sin embargo, teniendo claras las prioridades del negocio se puede localizar sin demasiados problemas la copier adaptada a cada empresa.

Una copier para cada necesidad

Bucear entre la marea de impresoras y copiadores disponibles en cualquier tienda de electrónica de consumo no parece el mejor primer paso para elegir el producto adecuado. De hecho, al buscar consejo profesional, lo más probable es que el vendedor pregunte al cliente cuáles son sus necesidades de impresión y los requerimientos indispensables que busca en una copier. Si se prefiere una determinada marca, es importante hacérselo saber al vendedor. También es importante tener en mente el presupuesto para poder determinar qué rango de productos se están buscando. A menudo, las marcas que se prefieren no coinciden con otras características que se desean, como la eficiencia energética o el respeto al medio ambiente de sus componentes. Las características son, por lo tanto, tan importante como la marca a la hora de hacer la elección.

Cada vez más, se opta por modelos multifunción que incluyen las características necesarias en una oficina pequeña y que permiten además ahorrar espacio. Sin embargo, no hay que olvidar que la impresora o copier debe ser capaz de imprimir, copiar, enviar faxes y escanear. Actualmente se puede optar por equipos inalámbricos. La inclusión de nuevos equipos tiende a ser más larga que la tradicional, pero a la larga ahorra tiempo y problemas de conexión, facilitando la movilidad de los trabajadores y la impresión unificada desde diferentes departamentos.

Ajustando el presupuesto

Una impresora o copier de inyección de tinta suele ser más barata y debería cumplir con todos los requerimientos de una oficina pequeña. A medida que la actividad de negocio crece y aumenta el volumen de trabajo, es posible que se necesiten impresoras con características más sofisticadas. En esos casos, una gran mayoría de compañías opta por la impresión por láser con herramientas específicas como un alimentador de papel automático o un mecanismo de grapado. En todo caso, considerar el volumen de trabajo es fundamental para elegir una copier. Si se utiliza un máximo de mil hojas de papel al mes, una impresora con una velocidad de impresión de 15 o 20 copias por minuto debería ser suficiente para cumplir con las exigencias del trabajo de la empresa. Sin embargo, si se imprime muy a menudo y se necesita que los proyectos de impresión se completen en muy poco tiempo, se puede optar por impresoras con una velocidad de hasta 46 páginas por minuto.

Probablemente, la recomendación profesional se basará precisamente en el volumen de trabajo mensual. Las oficinas pequeñas suelen tener unas necesidades de impresión asumibles para una impresora estándar, por debajo de tres mil copias al mes. Si se prevé un incremento de la carga de trabajo, es preferible reducir la inversión mientras tanto y no invertir demasiado en un producto que se va a usar por debajo de sus posibilidades.