El avance de las impresoras 3D

La impresión de objetos en tres dimensiones es uno de los avances más revolucionarios dentro del mundo de las impresoras. Sus aplicaciones y posibilidades no se han limitado a satisfacer las necesidades de particulares y empresas sino que han sido ampliadas a la industria médica.

Las impresoras 3D, el invento del MIT para la evolución tecnológica

En la actualidad, las impresiones en 3D han aprovechado la rapidez con la que evoluciona la tecnología y han abandonado las grandes estructuras, donde desarrollaban su trabajo originalmente, para convertirse en electrónica de consumo. Han pasado dos décadas desde que el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés) creara las impresoras 3D. Hasta aquel momento, las piezas, prototipos, modelos y partes, de todos los artilugios en investigación, tenían que ser observados a través de la pantalla de un ordenador. La creación de este nuevo dispositivo permitió a los científicos del MIT, primero, y a otros profesionales, después, obtener objetos tridimensionales, a partir del trabajo de una impresora.


Para que los primeros prototipos del MIT pudieran realizar su labor, era necesario instalarlos en cámaras o habitaciones de gran tamaño. Estas instalaciones estaban dedicadas en exclusiva a crear y enfriar los objetos. Sus primeros resultados no fueron siempre un éxito, como lo demuestra el intento de imprimir una pistola que resultó en un objeto excesivamente frágil. Sin embargo, la investigación continuó avanzando hasta un momento, el actual, en el que la industria de la medicina ha demostrado que este invento será parte de la próxima revolución científica.

Usos actuales de la impresión en 3D

Las impresoras de objetos tridimensionales sustituyeron las tintas y los tóneres por un compuesto de polvo y material aglutinante, para imprimir los objetos. Esta técnica supuso un gran avance, en la que respecta a la generación de residuos, porque reutiliza el polvo que se desprende de la pieza durante el proceso térmico final al que es sometida.
Esta modalidad de impresión de objetos tridimensionales se utiliza actualmente en la industria de la investigación tecnológica y se ha exportado también a otras, como la automovilística. Sin embargo, el gran salto evolutivo de la técnica ha sido protagonizado por la industria médica.

En concreto, la impresión 3D ha sido la protagonista en la creación de tejido cartilaginoso y de medicamentos para el tratamiento de distintas enfermedades. Además, el próximo salto, dentro de esta misma industria, será la creación de tejido de reemplazo para los órganos vitales del cuerpo humano.