El coworking favorece la reducción de gastos de los profesionales de Castilla y León

Castilla y León se suma a la nueva forma de trabajo empresarial, el coworking. Con doce espacios, especialmente diseñados para ser utilizados en la modalidad cotrabajo, ofrece oportunidades a los profesionales liberados de reducir gastos profesionales y trabajar en una atmósfera laboral más adecuada.

Castilla y León apuesta por el coworking

Un total de doce espacios físicos, en la comunidad castellano leonesa, permiten a los autónomos, trabajadores liberados y PYMES desarrollar su actividad laboral desde un entorno adecuado, con el equipo tecnológico necesario y a un precio asequible. Estos espacios han sido creados con la intención de favorecer el coworking o trabajo colaborativo y están ubicados en distintos puntos de la comunidad autónoma. Cinco de ellos se encuentran en la provincia de Valladolid. Burgos cuenta con tres. En León hay dos y las provincias de Soria y Palencia disponen de uno, cada una.

De esta forma, Castilla y León se suma a las comunidades autónomas españolas que disponen de espacios de trabajo colaborativo. Según señala el sitio web Coworkingspain.es, el número de centros en España asciende a 350. A la cabeza están las grandes urbes, Madrid y Barcelona, que disponen de 191 y 114 espacios de coworking, respectivamente.

Un entorno laboral para trabajadores freelance

Los trabajadores autónomos y los profesionales liberados (freelance) realizan generalmente su actividad laboral en solitario. Muchos de ellos lo hacen en casa. El domicilio es, a la vez, hogar y espacio laboral, aún cuando en muchos casos no tenga las condiciones mínimas necesarias para poder ser utilizado como espacio de trabajo.
Cuando nace la idea del coworking, lo hace con un doble objetivo. Primero, evitar que este tipo de profesionales tenga que trabajar de forma aislada, fomentando para ello la comunicación y el trabajo creativo en colaboración. El segundo objetivo es permitirles acceder a un espacio y herramientas de trabajo que difícilmente podrían costearse individualmente pero que pueden asumir en grupo.

Desde comprar cartuchos de tinta hasta hacerse con una impresora fotográfica profesional o asumir el pago de la conexión a Internet; los costos a los que se enfrentan los trabajadores liberados y autónomos son muchas veces el mayor impedimento para montar una pequeña empresa. De ahí la importancia que para este tipo de profesionales tiene el que España se sume a la idea del cotrabajo y ofrezca espacios que permitan a los trabajadores crear redes laborales y compartir los gastos de las distintas empresas o actividades profesionales.

El coworking sigue en aumento en España

La llegada del coworking a España ha permitido a cientos de trabajadores liberados el poder congregarse en un espacio común y sentirse parte de un grupo o comunidad. La mayoría de las personas que hacen uso de estos espacios de trabajo colaborativo insisten en señalar que ésta es la razón principal que hace del cotrabajo una actividad esencial en su desarrollo empresarial. Por otra parte, esta opción es también una manera efectiva de combatir la crisis, reduciendo costos laborales y poniendo en contacto a profesionales que pueden desarrollar campañas en colaboración.