El mercado y las tintas recargables

Las tintas recargables son una nueva solución de ahorro para trabajos de impresión. Los hogares y las pequeñas y medianas empresas pueden optar por este método para reducir la inversión en consumibles y colaborar en la protección medioambiental.

La industria de las tintas recargables

La investigación y producción de tintas recargables es una industria en continua evolución. Desde los primeros modelos de cartuchos de tinta y tóneres recargables hasta los de la actualidad, muchas deficiencias señaladas por pruebas de laboratorio y consumidores finales, han quedado resueltas. De esta forma, los nuevos cartuchos para recarga del mercado están fabricados de una forma completamente novedosa. La estructura interior está renovada en su totalidad e impide que los cartuchos puedan llegar a dañar los cabezales de la impresora, a medida que se reutilizan y envejecen. Esta nueva línea estructural del depósito de tinta ha logrado desaparecer otros problemas relacionados con las tintas recargables: el goteo, el bloqueo y los puntos no deseados en las impresiones.

El momento de rellenado del cartucho es la parte más delicada del proceso y la industria es consciente de esto, desde el primer momento. Actualmente se ha logrado facilitar este paso, reduciendo la dificultad considerablemente y permitiendo que los cartuchos puedan recargarse siempre que sea necesario y cuantas veces se quiera. La única condición de uso de los fabricantes de este tipo de consumibles es que no se mezclen, en los trabajos de impresión, cartuchos originales y recargables. Es decir, todos los cartuchos de la impresora deben ser de un solo tipo, lo que garantizará su perfecto funcionamiento.

Tipos de cartuchos para recarga

El mercado de tintas y tóneres para recarga, existente en la actualidad, ofrece soluciones de este tipo para la mayoría de las impresoras. Los cartuchos son clasificados en dos grupos, los que cuentan con chip autoresetable y los que no. Los primeros son los preferidos por los consumidores, ya que no es necesario preocuparse de resetear o cambiar el chip, tras cada rellenado. Con este tipo, el proceso se simplifica considerablemente y el tiempo necesario para realizarlo también disminuye.
Algunos modelos de impresora llevan cartuchos que no necesitan de la tecnología autoreseteable, por lo que es importante asegurarse de cuáles son y adquirir los más adecuados.

Además, determinadas marcas de estos periféricos no permiten el uso de tintas recargables o señalan que esta práctica anula la garantía del dispositivo.
El aporte positivo de las tintas y tóneres recargables tiene también un aspecto ecológico. Si se utilizan cartuchos que pueden ser rellenados se está evitando adquirir nuevos cartuchos cada vez, con lo que se reduce su necesidad de fabricación, por un lado, y la cantidad de residuos generados, por otro.