Impresor

Los sistemas de impresión han evolucionado a lo largo de la historia desde métodos manuales hasta la copia y la impresión digital. Los últimos modelos mantienen la esencia del impresor original: copiar información en el menor tiempo posible.

La auténtica prensa

El primer impresor fue precisamente la llamada “prensa”. A grandes rasgos, este sistema utiliza marcas de tinta que se presionan sobre el papel u otro material. Este simple mecanismo es también el origen de las máquinas de escribir, aunque la antigua prensa tenía la capacidad de dar salida a páginas enteras. Este impresor dio incluso nombre a la “prensa”, entendida como los medios escritos, que se servían de este sistema de planchas. Hoy en día, el procedimiento ha dejado paso a las famosas rotativas. Aunque la capacidad de imprimir una página de una tirada era un gran ahorro de tiempo, hay que tener en cuenta que cada letra y símbolo de la página era colocado antes a mano por el cajista. Con el avance tecnológico, el impresor de página completa se actualizó con otros métodos, aunque sigue estando por detrás de los sistemas actuales en cuanto a rapidez. La prensa de copiar es un método impresor que apenas se utiliza hoy en día debido a su dificultad técnica y al precio de la impresión.

Otro de los métodos más populares es la litografía, que se sigue utilizando hoy en día a pesar de su antigüedad. Se basa en el uso de metal o láminas de poliéster (placas), en los que las áreas de imagen y las áreas en blanco se graban por medio de la luz para exponer el positivo. Esta placa está unida a un cilindro que va recogiendo agua en las áreas sin imagen. Teniendo en cuenta el principio de que el agua y el aceite no se mezclan, cuando el agua entra en contacto con la lámina de caucho, se transfiere la imagen. La lámina, a su vez, presiona la imagen en el papel.

Del grabado a la impresión digital

El método impresor depende en gran medida del sector en el que se utilice. La flexografía, por ejemplo, se emplea habitualmente para imprimir etiquetas o soportes plásticos. El grabado, por su parte, es un método impresor por presión para soportes físicos con difícil adherencia de pigmentos, aunque también se ha usado con fines ornamentales. Hoy en día, la impresión más común es la digital. Dentro de este segmento, las posibilidades son muy variadas. Existen láseres de inyección de tinta y tóneres, además de sistemas magnéticos e impresoras digitales. En las impresoras de inyección de tinta, el cartucho contiene tinta líquida que se libera ne forma de aerosoles diminutos sobre el papel.

La acumulación de puntos crea la ilusión de imagen. Las impresoras láser utilizan una luz láser para cargar el papel en ciertas áreas que atraerán tóner de colores CYMK según la zona del papel. Posteriormente, pasará por una unidad de fusión que derrite el tóner en el papel. Los sistemas magnéticos utilizan las cargas de este nombre en lugar de las eléctricas, mientras que el papel pasa también por el “fuser” o unidad de fusión.