Papel Térmico

El papel térmico es un papel especial preparado con productos químicos que son sensibles al calor. Junto con estos productos, se añade un tinte especial que hace al papel sensible a la temperatura, ocasionando cambios de color.

Color sensible a la temperatura

Cuando el papel térmico se expone al calor, por ejemplo en una impresora térmica, se produce un cambio en el color del papel a causa de la temperatura. La reacción produce un velo en el papel de tonalidades oscuras. La historia del papel térmico se remonta a Appleton Papers, que fabricó por primera vez este tipo de papel en la década de 1960. La terminal de datos Silent 700 empezó a utilizarse en 1969 en la compañía Texas Instruments. Este terminal de datos contaba también con una impresora térmica directa. Algunas máquinas de fax térmico utilizan también papel térmico para imprimir los faxes recibidos, utilizando lo que se denomina el método térmico directo. Hace unos años, esta impresión se asociaba tan estrechamente con las máquinas de fax que este papel empezó a conocerse popularmente como “papel de fax”, simplemente. Sin embargo, actualmente el papel térmico se utiliza comúnmente en las impresoras que imprimen recibos y etiquetas, y también para billetes de lotería.

La característica más notable del papel térmico es que está recubierto con una capa de productos químicos que modifican considerablemente su tacto e incluso su olor. Así, las texturas y los olores son cualidades especiales del papel térmico, proporcionadas por el recubrimiento de productos químicos. Estos productos químicos son también responsables de su superficie resbaladiza, lo que dificulta la escritura sobre él. La capa de los productos químicos en el documento crea reacciones al aplicar calor, dando como resultado una imagen oscura.

Impresión por calor

La combinación específica de productos químicos utilizados depende de la máquina, pero también del fabricante. Se puede optar por una combinación de colorantes, ceras, pigmentos inertes y anti-oxidantes. Cuando se aplica calor en las áreas adecuadas, se alcanza un umbral de temperatura que “prende la mecha” de las reacciones químicas, por lo que el papel se oscurecen en determinados lugares. Con el fin de utilizar esta capacidad química para colorear el papel oscuro, las máquinas de fax que se utilizan actualmente integran un cabezal de impresión. Este cabezal de impresión facilita la aplicación de calor en los lugares correctos. El revestimiento de los productos químicos se vuelve negro en las áreas calentadas, resultando en una imagen o texto inteligible. El papel térmico ha contribuido a desarrollar una nueva tecnología de transferencia de impresión sobre el papel.

Gracias a su respuesta al calor, las impresoras térmicas, a diferencia de las impresoras de tinta o láser, no necesitan cintas o cartuchos. Cuando se emplea papel térmico en máquinas de impresión térmica, el resultado es una impresión rápida, silenciosa y clara, con una imagen legible. Por este motivo, se trata de un producto muy demandado en empresas y pequeños negocios. El bajo coste de mantenimiento y la rapidez de las impresiones convierten al papel térmico en el producto ideal para su uso en entornos empresariales, ya que es capaz de imprimir una gran cantidad de ingresos en un corto espacio de tiempo.