Solid Ink

La tinta sólida es un método de impresión único de Xerox. Requiere la utilización de bloques sólidos de un material similar a la cera que se derrite antes de llegar al tambor y luego el papel. El resultado es brillante en cualquier tipo de papel y está especialmente indicado para el material de puntos de venta o en entornos que priman la calidad de la impresión hasta niveles fotográficos.

Cómo funciona la solid ink

Aunque se trata de un método un poco más caro que el de la impresión láser, la solid ink es mucho más respetuosa con el medio ambiente y permite obtener resultados de mayor calidad. Su funcionamiento se basa en un mecanismo de impresión simple para una impresora de grandes prestaciones. A medida que se inicia el proceso de impresión, el rodillo de mantenimiento aplica rápidamente una capa microscópica de aceite de silicona en el tambor previamente calentado para la liberación de tinta. Las ventajas de este método se centran en la utilización de un mecanismo robusto y una impresión fiable. El rodillo de mantenimiento dura entre 10.000 y 30.000 impresiones, según el modelo de la impresora. Con la técnica de la solid ink, el cabezal de impresión de ancho total aplica todos los colores al mismo tiempo en el tambor giratorio.

Esto permite obtener una alta velocidad de transferencia de imágenes y, por otra parte, la aplicación simultánea de todos los colores elimina los errores de registro separado de cian, magenta, amarillo y capas de imagen negras. En lo que respeta a la transferencia de imágenes, una hoja de papel se sitúa rápidamente entre el tambor y un rodillo, transfiriendo la tinta al papel. De nuevo se busca un proceso que permita incrementar la velocidad en la transferencia de imágenes. El proceso de impresión de transferencia facilita una excelente calidad de impresión en una amplia variedad de papeles, y no se requiere unidad de fusión.

Solidificación de la tinta

La tinta se enfría y solidifica inmediatamente, formando una impresión fuerte y permanente en el papel. El tiempo total para todo este proceso es de apenas cuatro segundos de duración. De esta manera, se asegura la solidez del color de impresión sin manchas ni tiempo de secado. La calidad del color es más consistente en una gama más amplia de transferencias, por medio de láser o de chorro de tinta de color. Este método es también adecuado para la impresión automática a doble cara. En este caso, la hoja de papel no se ha expulsado por completo de la bandeja de salida, sino que se devuelve a la zona de impresión a través de la ruta del papel a doble cara.

El proceso de impresión se repite con la segunda imagen en el tambor, que se transfiere a la otra cara de la hoja. Este sistema permite una impresión a doble cara más rápida y con menos atascos de papel.